Paso 1: Define la pregunta del pronóstico y la ventana de evaluación
Qué hacer: Especifica qué se pronostica, el horizonte del pronóstico, el resultado real utilizado para la comparación y la fecha en la que se realizó cada predicción. Separa las evaluaciones dentro de muestra, fuera de muestra y con datos rezagados.
Cómo es el éxito: Cada pronóstico tiene un objetivo, periodo, fecha de origen y resultado real comparable conocidos.
Error común que debes evitar: No evalúes una predicción con información que no estaba disponible cuando se emitió.
Paso 2: Recalcula y rastrea las cifras importantes
Qué hacer: Recalcula de forma independiente los totales, tasas, cambios, residuos y resultados de escenarios clave. Rastrea cada cifra hasta el archivo, fila, campo y referencia de origen utilizados para la verificación.
Cómo es el éxito: Un revisor puede reproducir cada cifra relevante sin depender de un resultado no explicado.
Error común que debes evitar: No valides únicamente el gráfico final dejando sin comprobar la extracción de fuentes y los cálculos intermedios.
Paso 3: Calcula varias métricas de precisión
Qué hacer: Calcula MAE, RMSE, sesgo o error medio, error máximo, varianza del error y MAPE cuando los valores cero no sean un problema. Añade MASE cuando sea útil comparar con una referencia ingenua.
Cómo es el éxito: El informe distingue entre error medio, grandes desviaciones, dirección sistemática e inestabilidad.
Error común que debes evitar: No trates el R² ni una única métrica promedio como una descripción completa de la calidad del pronóstico.
Paso 4: Segmenta los errores por régimen y tiempo
Qué hacer: Compara periodos estables, perturbaciones, recuperaciones y rupturas estructurales. Revisa las distribuciones de residuos, las métricas móviles, los cambios en el espacio de características y los valores atípicos más grandes.
Cómo es el éxito: Puedes identificar cuándo funciona el modelo, cuándo se deteriora y qué condiciones producen las mayores desviaciones.
Error común que debes evitar: No permitas que un buen rendimiento en un periodo estable oculte un fallo durante un régimen operativo diferente.
Paso 5: Comprueba el sesgo de anticipación y las relaciones inestables
Qué hacer: Compara los niveles con los datos diferenciados, compara la información ingenua de anticipación con datos rezagados de forma realista y revisa las correlaciones móviles y la estabilidad de los coeficientes.
Cómo es el éxito: El rendimiento comunicado refleja la información y las relaciones que realmente habrían estado disponibles en el momento de la predicción.
Error común que debes evitar: No interpretes los niveles con tendencia ni las variables contemporáneas como prueba de una capacidad predictiva fiable.
Paso 6: Ejecuta escenarios base y de estrés
Qué hacer: Cambia los supuestos con mayor probabilidad de afectar al resultado, como los tipos de interés, el rendimiento operativo, la ocupación, la inflación o las condiciones normativas. Registra el efecto sobre el flujo de caja, la cobertura, los puntos de equilibrio y los resultados acumulados.
Cómo es el éxito: Los responsables de la toma de decisiones pueden ver el escenario bajista, el escenario base, la trayectoria de recuperación y los supuestos responsables de cada variación.
Error común que debes evitar: No presentes un pronóstico base sin cuantificar cómo cambia bajo condiciones adversas plausibles.
Paso 7: Documenta las correcciones y emite un veredicto
Qué hacer: Registra los errores validados, las correcciones, las excepciones sin resolver, las pruebas y el resultado final de aprobado o no aprobado. Conserva la pista de auditoría para que la revisión pueda repetirse.
Cómo es el éxito: El entregable final es completo, está citado, es reproducible y comprensible para un revisor no especializado.
Error común que debes evitar: No corrijas una cifra sin registrar por qué cambió y qué fuente respalda la corrección.