Paso 1: Define el alcance del modelo y la estructura de presentación
Elige los periodos históricos, los periodos proyectados, la moneda, el nivel de detalle y la estructura de escenarios antes de introducir fórmulas. Separa los datos introducidos manualmente, los valores históricos, los cálculos y los resultados para que el revisor pueda identificar el origen de cada cifra.
El éxito se ve así: cada columna tiene una etiqueta de periodo clara y cada supuesto importante tiene una única ubicación de entrada identificable.
Error común que debes evitar: mezclar cifras mensuales y anuales o combinar valores reportados e inferidos sin indicar la diferencia.
Paso 2: Carga y normaliza los datos históricos
Asigna los datos fuente a partidas coherentes y conserva la referencia de origen para cada cifra importante. Resuelve los cambios en etiquetas, convenciones de signos, periodos fiscales y clasificaciones antes de utilizar el histórico para calcular los supuestos de proyección.
El éxito se ve así: los totales históricos se concilian con los estados fuente y los periodos comparables utilizan definiciones comparables.
Error común que debes evitar: tratar una base de ingresos rastreada o derivada como idéntica a los ingresos totales reportados.
Paso 3: Proyecta el estado de resultados
Construye los ingresos a partir de los factores operativos disponibles para la empresa y, a continuación, aplica los supuestos de costes y márgenes. Proyecta los gastos operativos por separado para que el modelo muestre si el beneficio bruto crece más rápido o más despacio que la base de gastos.
El éxito se ve así: los ingresos, el beneficio bruto, los gastos operativos y el resultado operativo se basan en fórmulas y son fáciles de someter a pruebas de estrés.
Error común que debes evitar: proyectar el resultado operativo como un porcentaje sin mostrar los mecanismos de ingresos y gastos que lo sustentan.
Paso 4: Construye los calendarios del capital circulante y del balance operativo
Proyecta las cuentas por cobrar, el inventario, las cuentas por pagar y otros saldos operativos utilizando los supuestos operativos adecuados para el modelo. El cambio en estos saldos debe alimentar la sección operativa del estado de flujo de efectivo, en lugar de introducirse de forma independiente.
El éxito se ve así: los cambios en los activos y pasivos operativos explican la diferencia entre el beneficio contable y el flujo de efectivo operativo.
Error común que debes evitar: utilizar saldos finales en el estado de flujo de efectivo cuando el modelo requiere cambios entre periodos.
Paso 5: Añade activos fijos, gastos de capital, deuda y patrimonio
Crea calendarios para los gastos de capital, la depreciación, los saldos de deuda, las amortizaciones, los intereses y los movimientos del patrimonio cuando corresponda. Estos calendarios conectan el estado de resultados con el balance general y el estado de flujo de efectivo, y hacen visible la presión financiera.
El éxito se ve así: los activos fijos se actualizan correctamente, las amortizaciones reducen el saldo de deuda y los intereses reflejan los supuestos de financiación modelados.
Error común que debes evitar: permitir que la deuda, los intereses o los gastos de capital cambien sin el impacto correspondiente en los estados.
Paso 6: Completa el estado de flujo de efectivo y la barrida de efectivo
Comienza con el beneficio neto para el método indirecto, añade las partidas no monetarias, incorpora los cambios del capital circulante y, a continuación, incluye los movimientos de inversión y financiación. El saldo de efectivo final resultante debe pasar directamente al balance general.
El éxito se ve así: el efectivo inicial más el cambio modelado en el efectivo es igual al efectivo final en cada periodo.
Error común que debes evitar: introducir manualmente el efectivo final para forzar el equilibrio del balance general.
Paso 7: Vincula el patrimonio y equilibra el modelo
Actualiza las ganancias retenidas utilizando las ganancias retenidas iniciales, el beneficio neto y las distribuciones u otros movimientos de patrimonio modelados. Después, verifica la ecuación contable en todos los periodos históricos y proyectados.
El éxito se ve así: los activos totales son iguales a los pasivos totales más el patrimonio sin utilizar un ajuste oculto.
Error común que debes evitar: ocultar una diferencia inexplicada en activos, pasivos o patrimonio varios.
Paso 8: Ejecuta escenarios y documenta el rastro de auditoría
Somete a estrés los supuestos más importantes, como el crecimiento, el margen, la ocupación, los tipos de interés, el servicio de la deuda o el descuento. Registra la fuente, la fórmula, la decisión del revisor y la explicación de cada cambio significativo para que el modelo siga siendo reproducible.
El éxito se ve así: cada escenario tiene un resultado claro, el modelo identifica los incumplimientos de umbrales y los valores clave pueden rastrearse hasta los documentos fuente.
Error común que debes evitar: cambiar varios supuestos a la vez sin conservar una línea base ni explicar la variación resultante.